Orientaciones adicionales

Se recomienda llevar a cabo estas actuaciones para ayudar a todos los individuos y organizaciones que trabajan en entornos de HDP a hacer todo lo posible por proteger a las personas de la SEAH. En función del tipo y tamaño de las organizaciones se pueden implementar de una manera proporcionada y pertinente a su trabajo. 

Las actuaciones se recaban a partir de los estándares, las políticas y las orientaciones actuales ya consolidados relativos a la PSEAH [1]. El enfoque común establece actuaciones clave a lo largo de cinco niveles, que abarcan desde el ámbito global hasta el individual. Los documentos clave aparecen indicados a lo largo del texto y, en el apartado “Información y recursos adicionales”, se incluye una lista completa de los documentos consultados.

[1] Los seis principios básicos relativos a la PSEA del Comité Permanente entre Organismos (IASC, por sus siglas en inglés); las normas operativas mínimas relativas a la PSEA del IASC; el índice de PSEAH de la CHS Alliance; la orientación de la ONU, incluido el boletín de 2003 del Secretario General de las Naciones Unidas sobre las medidas especiales relativas a la PSEA y el informe de las Naciones Unidas de 2017 sobre las medidas especiales relativas a la PSEA: un nuevo enfoque; la política modelo del sistema de la ONU sobre el acoso sexual; la Guía para gerentes: prevención y respuesta al acoso sexual en el trabajo; la recomendación del CAD sobre el fin de la SEAH, acordada por los donantes; los compromisos de la Cumbre de Salvaguardia de 2018; además de la declaración conjunta de las Instituciones Financieras Multilaterales.

 

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1. ESTÁNDARES: establecer, comunicar y mantener unos estándares claros relativos a la PSEAH.

  1. Adoptar e implementar una política/estrategia de PSEAH que se alinee con estos principios y actuaciones comunes.
  2. Garantizar que los principios y estándares de comportamiento hacia la PSEAH estén integrados en los códigos de conducta. En caso necesario, crear un código de conducta.
  3. Asegurarse de que todo el personal, los voluntarios y los socios que prestan servicios estén al corriente de la política/estrategia de PSEAH y del código de conducta. Esto se puede hacer a través de lo siguiente: una iniciación obligatoria y una capacitación de actualización regular, la inclusión de texto en los contratos, las descripciones de trabajo y los acuerdos de cooperación, la evaluación de la capacidad de los socios de cumplir las expectativas relativas a la PSEAH y la discusión del cumplimiento en las revisiones y evaluaciones del rendimiento.

Esto significa que:

Todas las personas deberían:

  • Actuar con integridad en todo momento y asegurarse de conocer, entender y cumplir los principios de la PSEAH, el código de conducta de su organización y todas las políticas de PSEAH que sean de aplicación.
  • Asumir la responsabilidad de crear y mantener un entorno y una cultura de tolerancia cero hacia la inacción relativa a la SEAH, lo cual incluye impartir formación y mantener discusiones para aumentar la concienciación sobre factores contextuales más amplios, como los desequilibrios de poder, los sesgos inconscientes, etc.
  • Llevar a cabo formación obligatoria sobre la PSEAH y otras capacitaciones asociadas pertinentes para tener la confianza de poder identificar la SEAH y saber cómo denunciar casos o qué hacer si tienen conocimiento de alguna inquietud al respecto.
  • Tener presentes las leyes locales del país donde están trabajando y cómo se relacionan con los principios de PSEAH, el código de conducta de la organización y la legislación internacional sobre derechos humanos. Tener como meta cumplir los estándares más elevados.
  • Los gerentes y líderes tienen la responsabilidad especial de fomentar el código de conducta y las políticas, y de promover una cultura y unos sistemas que respalden su implementación y enfaticen la tolerancia cero hacia la inacción.

A nivel internacional: los líderes internacionales, como los jefes de Gobierno, los organismos donantes, las agencias multilaterales, las organizaciones no gubernamentales internacionales (ONGI), las fundaciones y otros líderes involucrados en la implementación de las labores de HDP deberían hacer lo siguiente:

  • Incorporar los principios de PSEAH en sus estrategias, políticas y enfoques de PSEAH y, con el tiempo, alinear las actividades concretas de protección contra la SEAH con las actuaciones clave de este enfoque.
  • Participar en el diálogo y la colaboración internacionales para garantizar que cuando se renueven y actualicen las estrategias, las políticas, las orientaciones y las herramientas de PSEAH relacionadas con las labores de HDP, estas partan de lo mejor de las prácticas internacionales y se alineen con este enfoque común y lo refuercen.
  • Contribuir, apoyar y, cuando sea pertinente, utilizar los servicios de las funciones de auditoría y evaluaciones independientes para valorar su progreso en el cumplimiento de los estándares de PSEAH.

En las labores de mantenimiento de la paz, la ONU y los Gobiernos deberían:

  • Mantener unas normas de conducta robustas para todo el personal de mantenimiento de la paz y asegurarse de que estas se reflejen en los memorandos de acuerdo (MdA) con los países que aportan contingentes militares. Los países que aportan contingentes militares/policiales deberían hacer que esas normas sean vinculantes para su personal. No se debería seleccionar para futuros despliegues a las tropas/el personal que no cumpla(n) esas normas.
  • Cooperar en la aplicación de normas de conducta robustas en las fuerzas internacionales externas a las Naciones Unidas.
  • Fortalecer la evaluación, selección y preparación de los países que aportan contingentes militares/policiales.
    • Acceder y utilizar los recursos disponibles en el Centro de recursos para el mantenimiento de la paz de la ONU, incluidas las normas de conducta «No hay excusa» y «Diez reglas» y la formación especializada para el personal militar y de mantenimiento de la paz antes de los despliegues.
  • Fortalecer la respuesta y las medidas de rendición de cuentas, lo cual incluye llevar a cabo investigaciones rápidas y transparentes y garantizar la responsabilidad penal cuando un acto de SEA constituya un delito.

A nivel nacional: en un contexto de país, los Gobiernos nacionales, parlamentos y líderes locales deberían hacer lo siguiente:

  • Ayudar a desarrollar y ejecutar leyes y políticas de prevención y respuesta ante la explotación, el abuso y el acoso sexuales. Estas deberían:
    • Incluir normas de conducta para su propio personal, tanto si trabaja en su propio país como en el extranjero.
    • Ayudar a garantizar que la SEAH se aborde sin demora y de una manera eficaz cuando se produzca.
    • Tratar de ofrecer protección a los denunciantes y a las personas que comuniquen incidentes (p. ej., trasladar a las personas correspondientes a ubicaciones distintas en caso necesario).
    • Asegurarse de que los perpetradores de SEAH rindan cuentas de una manera proporcionada que proteja la seguridad, la dignidad y el bienestar de las víctimas supervivientes y que les ofrezca justicia y reparación.
    • Hacer posible que sus ciudadanos puedan ser enjuiciados por cualquier delito de SEAH, incluidos aquellos cometidos en el extranjero cuando sean ilegales en el país donde tuvieron lugar.
    • Ser coherente con las prácticas y los convenios jurídicos internacionales (por ejemplo, la Convención sobre la eliminación de la violencia contra la mujer).
    • Aprender de las normas emergentes en áreas como los esfuerzos por abordar la explotación, al abuso y el acoso sexuales en línea y alinearse con dichas normas.
  • Fomentar y aplicar leyes y políticas que aborden temas más amplios, como la desigualdad de género.

Las organizaciones (incluidas las agencias gubernamentales [p. ej., donantes/organismos de ayuda], las instituciones multilaterales, las ONG, el sector privado, las fundaciones) deberían:

  • Tener un código de conducta claro que incorpore los principios de la PSEAH y garantizar que todos aquellos que trabajan para una organización o en nombre de ella, estén al corriente del código de conducta y de las consecuencias de incumplirlo. Por ejemplo: una iniciación obligatoria y una capacitación de actualización regular, la inclusión de texto en los contratos, las descripciones de trabajo y los acuerdos de cooperación, exigir a las personas que confirmen que han entendido el código antes de comenzar su trabajo, evaluar la capacidad de los socios de cumplir las expectativas relativas a la PSEAH y discutir el cumplimiento en las revisiones y evaluaciones del rendimiento.
  • Asegurarse de que los códigos de conducta y las políticas y estrategias de salvaguardia sean accesibles para todo el mundo, por ejemplo, haciendo que estén disponibles en formatos para niños o personas con discapacidades y utilizando términos que sean adecuados, no despectivos y que eviten los estereotipos.
  • Contar con políticas claras para prevenir, denunciar y responder a la SEAH dentro de la organización y a lo largo de sus operaciones/programas. Las políticas deberían:
    • Proteger al personal, las comunidades locales y otras personas que entren en contacto con las operaciones de HDP de situaciones de SEAH y de represalias (p. ej., incluir una política de protección de denunciantes).
    • Estar sustentadas por asesoramiento y formación técnicos con el fin de apoyar al personal en su implementación.
    • Incorporar un plan de trabajo con recursos adecuados para fortalecer el enfoque de la organización hacia la PSEAH y garantizar que esto se aplique de una manera eficaz y sea supervisado por la alta gerencia.
    • Alinearse con este Enfoque Común y con cualquier orientación o estándar operativo mínimo actual pertinente a su sector u organización (p. ej., IASC, CHS, CAD)
  • Impartir una capacitación de actualización inicial y regular a todos los individuos que trabajen en nombre de la organización relativa a las políticas de PSEAH, el código de conducta y las orientaciones. La formación debería estar en consonancia con la igualdad de género y los derechos humanos y se debería adaptar a los contextos locales cuando sea apropiado mediante el uso de los idiomas locales.
  • Adoptar medidas para garantizar que las políticas, las orientaciones y la formación de PSEAH se implementen a lo largo de toda la organización ―en las sedes centrales y en las oficinas regionales, locales y de los países―, que todo el personal desplegado en el extranjero y aquellos que llevan a cabo visitas de campo reciban formación sobre la PSEAH y que los equipos locales incorporen a personal con habilidades y conocimientos relativos a la PSEAH.
  • Cumplir las leyes locales para prevenir y responder a la SEAH y, cuando se produzcan incoherencias entre esas leyes y las normas internacionales sobre la PSEAH y/o las leyes de derechos humanos, decidir cuál es la mejor manera de gestionar el riesgo generado por esas incoherencias.
  • A la hora de realizar intervenciones de HDP en los países, tener en cuenta cómo apoyar y aprender de los esfuerzos de los Gobiernos anfitriones para fortalecer las leyes y las políticas de prevención y respuesta a la SEAH.
  • Cuando sea pertinente, alentar a los Gobiernos anfitriones a adoptar, enmendar o ejecutar sus leyes de conformidad con los convenios y normas globales pertinentes.

Los líderes de proyectos o programas deberían:

  • Asegurarse de que todo el personal haya recibido formación relativa a la PSEAH que incluya concienciarles de su poder y de los riesgos de SEAH asociados, además de cómo denunciar en sus respectivas ubicaciones.
  • Garantizar que las expectativas relativas a las normas de conducta y la denuncia de la SEAH queden claras para los socios encargados de la implementación. Cerciorarse de que estas se especifiquen de una manera clara y coherente en todos los acuerdos de financiación y en los requisitos de notificación, incluidos los que incumben a los subcontratistas.
    • Quince donantes han armonizado el lenguaje a usar en sus acuerdos de financiación
  • Evaluar la capacidad de los socios implementadores de cumplir los estándares de PSEAH y de identificar y gestionar el riesgo de SEAH.
  • En caso de que los socios implementadores precisen desarrollar capacidades para satisfacer los estándares exigidos, ofrecerles capacitación o dirigirlos a materiales aptos o facilitarles recursos adicionales.

 

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2. LIDERAZGO: los líderes deberían sentar las pautas e incorporar una cultura organizativa responsable de tolerancia cero hacia la inacción relativa a la SEAH.

  1. Los líderes deben mostrar un compromiso claro con la PSEAH, poniendo de relieve regularmente ante el personal y los compañeros la importancia de la PSEAH e incentivando una cultura de trabajo y un entorno inclusivos y respetuosos donde el personal y las comunidades se sientan capaces de expresar sus inquietudes.
  2. Los líderes deberían garantizar que las políticas y los enfoques hacia la PSEAH cuenten con el apoyo de los recursos humanos, técnicos y financieros necesarios para su implementación ―en el ámbito de sus actividades principales y para trabajos específicos (proyectos, etc.)―, además de controlar su implementación e impacto.
  3. Asimismo, los líderes deberían identificar, formar y apoyar a los defensores de la PSEAH o los puntos de referencia que pueden contribuir a coordinar e implementar las políticas y los enfoques relativos a la PSEAH y que les informan de los avances, tanto a ellos como a otras partes interesadas internas y externas.
  4. Deberían incluirse responsabilidades específicas relativas a la PSEAH en las descripciones de trabajos y las evaluaciones del desempeño, incluidas las de los gerentes sénior.
 

Esto significa que:

Todas las personas deberían:

  • Demostrar un compromiso personal y una tolerancia cero hacia la SEAH comportándose de una manera respetuosa y conforme a los principios de PSEAH.
  • Ayudar a crear y mantener un entorno de prevención, denuncia y respuesta a la SEAH.
  • Garantizar que se dé prioridad a las medidas de PSEAH y que estas se implementen dentro de su área de responsabilidad.
  • Los líderes tienen la responsabilidad especial de demostrar una tolerancia cero hacia la inacción relativa a la SEAH, poniendo de relieve regularmente ante el personal y los compañeros la importancia de la PSEAH e incentivando un entorno donde el personal y las comunidades se sientan capaces de discutir el tema y expresar sus inquietudes.

A nivel internacional: los líderes internacionales, como los jefes de Gobierno, los organismos donantes, las agencias multilaterales, las ONGI, las fundaciones y otros líderes involucrados en la implementación de las labores de HDP deberían hacer lo siguiente:

A nivel nacional: en un contexto de país, los Gobiernos, los parlamentos, los líderes locales, la sociedad civil y los responsables de todas las organizaciones deberían hacer lo siguiente:

  • Trabajar en cooperación con otros líderes para transmitir un mensaje coherente de que la SEAH está prohibida y de que existe una tolerancia cero hacia la inacción relativa a la SEAH.
  • Colaborar para evaluar el riesgo, diseñar e implementar estrategias eficaces de PSEAH, compartir las buenas prácticas y el aprendizaje, y compartir información de una manera prudente y segura.
  • Asegurarse de poner en marcha rápidamente a personal especializado en la PSEAH cuando surjan nuevas crisis.
  • Priorizar la dotación de recursos para la PSEAH en aquellas ubicaciones donde los trabajadores del sector de HDP mantienen un contacto directo con las comunidades locales.

En el caso de los donantes y las Instituciones Financieras Multilaterales únicamente:

  • Siempre que sea posible, proporcionar financiación para ayudar a los Gobiernos a abordar y prevenir la SEAH, y prestar apoyo a los servicios de Violencia basada en el género (VBG) y Protección de menores para contribuir a la respuesta.
    • Ej., las Instituciones Financieras Multilaterales podrían facilitar apoyo financiero a los Gobiernos como parte de sus actividades crediticias para mejorar sus enfoques hacia la PSEAH.

Las organizaciones: los líderes de las agencias donantes, las instituciones multilaterales, las ONG, las organizaciones y fundaciones del sector privado que trabajan en los sectores de HDP deberían hacer lo siguiente:

  • Establecer prioridades con respecto a los recursos financieros, técnicos y humanos para abordar la SEAH que sean proporcionales al tamaño de la organización y a los riesgos de SEAH a los que esta se enfrenta.
    • Cuando sea pertinente, los equipos directivos sénior en las operaciones sobre el terreno deberían elaborar un plan de actuación anual con recursos suficientes para prevenir la SEAH y monitorizar el progreso y los riesgos.
  • Poner de relieve regularmente la importancia de la PSEAH ante el personal y los compañeros e incentivar a los responsables y al personal para que se conviertan en defensores de los principios de PSEAH e implementen los enfoques de PSEAH.
  • Rendir cuentas a nivel de la organización y hacer que los gerentes sénior rindan también cuentas con respecto a la implementación de los enfoques de PSEAH y crear un entorno de trabajo interno y externo donde no se tolere la SEAH:
    • Ej., al menos un alto dirigente debería actuar como defensor de la PSEAH. Las juntas o los gerentes sénior deberían discutir los enfoques, las políticas, la exposición al riesgo y el número de casos de SEAH y su gestión al menos una vez al año para garantizar una supervisión eficaz y que las reclamaciones y los casos potenciales de SEAH se tomen en serio y se actúe al respecto.
  • Asegurarse de que se incluyan responsabilidades específicas relativas a la PSEAH en las descripciones de trabajos y las evaluaciones del desempeño, incluidas las de los gerentes sénior.
  • Crear y cubrir uno o más puestos de trabajo clave en las sedes oficiales, las unidades de negocio o las oficinas del extranjero según proceda, para que actúen como puntos de referencia en relación con la PSEAH y lideren, coordinen y actúen como defensores de las labores de PSEAH. Considerar al menos un punto de contacto específico para las víctimas supervivientes.
  • Transmitir mensajes regulares al personal y a los socios para hacer hincapié en la importancia de la PSEAH y en su relevancia para el liderazgo. Fomentar un diálogo y un aprendizaje honestos y transparentes sobre la SEAH, además de revisiones regulares de las estrategias, las políticas y los programas y/o reflexiones posteriores a las actuaciones sobre las prácticas y las políticas.
  • Crear una cultura organizativa que se comprometa a entender los temas del poder y los privilegios que hacen posible los abusos de poder, como el acoso sexual dentro de la organización, y donde el personal tenga la oportunidad de discutir y cuestionar los desequilibrios de poder, las actitudes, los comportamientos y las prácticas que sustentan a la SEAH, así como de expresar sus inquietudes.
  • Fomentar entornos y oportunidades de trabajo inclusivos, no discriminatorios y equilibrados en lo que al género se refiere, en particular mediante la aplicación de políticas y prácticas que aborden los temas de la diversidad (incluida la diversidad de género) y la contratación y el desarrollo de las carreras de las mujeres en cargos de alta dirección.

Para la ONU únicamente:

  • los altos representantes de las operaciones de paz, la asistencia sobre el terreno y los asuntos políticos deberían desarrollar un programa de visitas no anunciadas a misiones de campo para comprobar el progreso en materia de PSEAH.

Los líderes de proyectos o programas deberían:

  • Tener la responsabilidad de asegurarse de que se tenga en cuenta el riesgo de SEAH y de que se realice un seguimiento de este en todas las fases, incluidos el diseño, la contratación, la ejecución, la monitorización y el cierre.
  • Cerciorarse de que todas las personas y organizaciones implicadas en la ejecución tengan acceso a información/formación para entender la SEAH, estén al corriente de sus responsabilidades de PSEAH y contribuyan a un entorno de trabajo inclusivo donde todos los participantes en el proyecto se sientan capaces de expresar sus inquietudes.
  • Tener como objetivo la diversidad en la gestión de proyectos y los cargos de ejecución, incluyendo a más mujeres en cargos de toma de decisiones, con el fin de que resulte más difícil que se produzcan casos de SEAH o que estos pasen inadvertidos.
  • Asegurarse de que la PSEAH se presupueste de una manera adecuada en el proyecto/programa, mediante la incorporación de costes adicionales para las medidas relativas a la PSEAH en el presupuesto cuando los recursos disponibles o previstos parezcan insuficientes para gestionar el riesgo probable. Tener en cuenta los fondos de contingencia cuando se produzcan incidentes.
  • Garantizar que los recursos para las actividades de PSEAH lleguen a todos los socios implementadores que participan en la ejecución del programa.
  • Incluir financiación y/o abogar por fortalecer de una manera proactiva los servicios locales existentes en las ubicaciones de sus programas, como los proveedores de servicios para la lucha contra la violencia de género y la protección de menores, a los que se puede recurrir en caso de que se produzcan casos de SEAH.

 

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3. COMUNICACIÓN: consultar, informar y coordinarse con las comunidades afectadas y los socios.

  1. Colaborar con los habitantes locales cuya situación los hace más vulnerables a la SEAH y, en la medida de lo posible, con las víctimas supervivientes, además de escucharlos y utilizar sus conocimientos a la hora de diseñar los enfoques, los proyectos/programas y los mecanismos de denuncia relativos a la PSEAH.
  2. Comunicar la información relativa a la PSEAH y participar en la sociedad civil, incluidos los grupos de mujeres y derechos humanos y las instituciones nacionales de derechos humanos, con el fin de empoderar a las comunidades locales, a las personas afectadas y a otras personas que puedan entrar en contacto con los programas y las operaciones de HDP, de manera sepan qué estándares de comportamiento pueden esperar, cómo presentar denuncias, qué ocurre si presentan una denuncia, cuáles son sus derechos y qué ayuda tienen a su disposición. Hacerlo de una manera que tenga en cuenta el contexto local y las culturas y que sea accesible para todo el mundo.
  3. Participar en las redes y los esfuerzos de coordinación de la PSEAH y colaborar con los colegas y los socios para que los enfoques hacia la PSEAH sean más eficaces, aprovechando cuando sea posible las estructuras existentes para rendir cuentas ante las poblaciones afectadas, evitar la violencia de género y responder a ella.
 

Esto significa que:

Todas las personas deberían:

  • Aumentar la concienciación sobre los principios de PSEAH y su código de conducta en su colaboración y coordinación con compañeros, socios implementadores, personas y comunidades, y contribuir a garantizar que estos se cumplan en su área de responsabilidad.
  • Interactuar con los puntos de referencia, los defensores o las redes locales de PSEAH y apoyarlos (o, como mínimo, tener constancia de estos) en sus esfuerzos por liderar, coordinar y defender el trabajo de PSEAH.
  • Escuchar y dar respuesta a comentarios y preocupaciones.

A nivel internacional: los líderes internacionales, como los jefes de Gobierno, los organismos donantes, las agencias multilaterales, las ONGI, las fundaciones y otros líderes involucrados en la implementación de las labores de HDP deberían hacer lo siguiente:

  • Comunicar claramente y de una manera coherente la tolerancia cero hacia la inacción relativa a la SEAH.
  • Dar apoyo a las labores interinstitucionales a lo largo del sector de HDP y participar en ellas para consolidar aspectos de la PSEAH que podrían beneficiarse de una mayor coherencia (p. ej., los enfoques centrados en las víctimas supervivientes).
  • Respaldar el diálogo, la colaboración y la participación en la coordinación y los grupos de trabajo de PSEAH con el propósito de fortalecer y alinear sus enfoques lo máximo posible, compartiendo prácticas y aprendizajes con las organizaciones afines.
  • Apoyar los esfuerzos por avanzar hacia un modelo de financiación más coherente, eficaz y sostenible y participar en ellos con el fin de respaldar y fomentar los esfuerzos de coordinación y las herramientas de PSEAH, tanto a nivel global como de las personas que trabajan con las comunidades. Por ejemplo:
    • Oficina del Coordinador Especial de la ONU (OSCSEA, por sus siglas en inglés), Defensoría de los Derechos de las Víctimas (OVRA, por sus siglas en inglés) y el trabajo de la Junta de Jefes Ejecutivos de la ONU a la hora de liderar y coordinar los esfuerzos de PSEAH a lo largo del sistema de la ONU.
    • Los datos de PSEAH, las herramientas de denuncia e investigación, así como mejorar el análisis y la base empírica de la PSEAH.
    • Dar prioridad a los países donde exista un mayor riesgo de SEA utilizando el Índice de la Visión General de Riesgos de SEA (SEARO, por sus siglas en inglés) y asegurarse de que estos cuenten con coordinadores de PSEA a tiempo completo.
    • Desplegar a expertos de PSEAH, coordinadores, defensores de las víctimas supervivientes y servicios de apoyo, incluidos servicios de VBG y otros recursos para ayudar a las personas que trabajan con las comunidades (como el Centro de Recursos y Apoyo para la Salvaguardia), centrándose en primer lugar en las ubicaciones prioritarias.

A nivel nacional: en un contexto de país, los Gobiernos y las organizaciones deberían hacer lo siguiente:

  • Llevar a cabo evaluaciones de SEAH a nivel nacional y crear planes de país/actuación frente a la SEAH (o incluir actuaciones de PSEAH en sus estrategias o planes de país) que promuevan la colaboración, la coherencia en los mensajes y la eficiencia, incluso en la respuesta ante emergencias.
  • Apoyar a las redes de PSEAH del país e interactuar con ellas con el fin de compartir de una manera segura y prudente la información relativa a la PSEAH (p. ej., sobre los enfoques, las evaluaciones de riesgo, los mecanismos de denuncia, la formación) con sus socios implementadores y otras organizaciones pertinentes para ayudar a mejorar las labores de PSEAH.
  • Respaldar, aprovechar y fortalecer las estructuras para rendir cuentas ante las poblaciones afectadas, prevenir y responder a la violencia de género y empoderar a las comunidades locales, a las personas afectadas y a otros individuos que puedan entrar en contacto con los programas y las operaciones de HDP.
  • Trabajar juntos para identificar, reforzar y mejorar los canales de denuncia actuales y garantizar que se cuente con mecanismos interinstitucionales de denuncia comunitaria (CBCM, por sus siglas en inglés) que sean robustos, con el objetivo de que las denuncias se transmitan rápidamente a la organización apropiada y de acelerar la derivación de las víctimas supervivientes utilizando las vías de derivación existentes.
  • Interactuar con las instituciones nacionales de derechos humanos y los grupos de mujeres y derechos humanos en los enfoques hacia la PSEAH durante la revisión de las leyes y las políticas pertinentes.
  • Los Gobiernos que aportan contingentes militares y policiales para las operaciones de mantenimiento de la paz deberían colaborar con otros interlocutores de HDP en el país para prevenir y responder a la SEAH de una manera proactiva.

Para la ONU únicamente:

  • Las misiones de la ONU también deberían nombrar y financiar a un coordinador de PSEA/punto de referencia que pueda respaldar a la alta dirección local en el desarrollo y la implementación de una estrategia de PSEA en el país y establecer una red de PSEA entre los interlocutores. Los Gobiernos anfitriones, los donantes y otras organizaciones deberían apoyar esta labor y tratar de unirse a las redes de PSEA entre los actores o en otras redes nacionales centradas en la PSEAH y participar en ellas.

Las organizaciones: los donantes, las instituciones multilaterales, las ONG, el sector privado y las fundaciones deberían hacer lo siguiente:

  • Reunirse con las víctimas supervivientes y escucharlas a ellas directamente (cuando esto se pueda hacer de forma empática y utilizando a personal que cuente con una formación específica), así como con sus representantes y con las organizaciones locales de mujeres, además de consultar con ellos los enfoques de la organización hacia la PSEAH y los mecanismos de denuncia.
    • El código de Murad ofrece directrices relativas al contacto con las víctimas supervivientes de la violencia sexual relacionada con los conflictos, con principios pertinentes a la implicación en la PSEAH.
  • Comunicar información sobre la PSEAH a las comunidades locales, los afectados y otras personas que puedan entrar en contacto con los programas y las operaciones de la organización para que sepan qué estándares de comportamiento pueden esperar, cómo presentar denuncias, qué ocurrirá si interponen una denuncia, cuáles son sus derechos y qué asistencia tienen a su disposición. Hacerlo de una manera que tenga en cuenta el contexto y las culturas locales.
  • Participar en los mecanismos de coordinación existentes o al menos estar al corriente de ellos (por ejemplo, las redes de PSEA, los subgrupos y subsectores de VBG y protección de menores, los organismos globales o regionales, el Comité Permanente entre Organismos [IASC, por sus siglas en inglés], el grupo de trabajo de la SEA, los foros de las ONG, etc.) y trabajar con los homólogos y socios para encontrar maneras de compartir la información, los recursos y las herramientas relativas a la PSEAH de una manera adecuada para lograr que los enfoques hacia la PSEAH sean más eficaces.
  • Coordinarse con los homólogos para optimizar las peticiones de los socios implementadores siempre que sea posible. Por ejemplo, armonizar las expectativas y crear mensajes compartidos para mejorar la coordinación y la coherencia para ayudar a los socios a prevenir y notificar los casos de SEAH, y consultar a las personas y comunidades afectadas de una manera más coordinada.
  • Colaborar estrechamente con los sectores/grupos de VBG y protección de menores para garantizar una derivación rápida de los supervivientes utilizando las vías de derivación existentes.

Para la ONU únicamente:

  • Cuando se produzca un caso de SEA relacionado con el personal de la ONU o con personal asociado, utilizar la Defensoría de los Derechos de las Víctimas como punto de contacto principal de las víctimas y asegurarse de que en el apoyo a las víctimas de las Naciones Unidas se integren enfoques no discriminatorios centrados en las víctimas y adecuados al género y a los niños.

El personal de los proyectos o los programas debería:

  • Cerciorarse de clarificar las expectativas sobre la PSEAH a los socios implementadores, que se incluirán en los contratos y acuerdos de financiación, y que se monitorizarán como parte de la ejecución del desempeño.
  • Garantizar que existan mecanismos de gobernanza y coordinación que impliquen a todos los socios en la cadena de ejecución de proyectos y que la gestión y la respuesta ante el riesgo de SEAH se incorporen a esos mecanismos.
  • Facilitar información sobre los comportamientos que se esperan en el personal en relación con la PSEAH y los compromisos de PSEAH de la organización con las comunidades, los afectados y otras personas que puedan entrar en contacto con el proyecto o el programa, de manera que comprendan sus derechos y prerrogativas.
    • Asegurarse de que las comunicaciones sean accesibles para todos (p. ej., colaborar con los grupos marginados y realizar ajustes para personas con discapacidades, como reservar servicios de lenguaje de signos, intérpretes o intérpretes de voz a texto para eventos comunitarios, realizar reservas, preparar salas de conferencias con un bucle de audición o imprimir materiales en letra normal, letra grande y braille).
    • Cuando las organizaciones trabajen con niños, incluidos niños con discapacidades, es importante que tanto los niños como sus progenitores/tutores entiendan cuáles son sus derechos y cómo pueden presentar reclamaciones.
  • Consultar de una manera segura a las personas y comunidades a quienes ayudará el proyecto durante la fase de diseño para entender los contextos locales y reforzar unos mecanismos de denuncia, detección y rendición de cuentas eficaces a través de la ejecución, incluidos los mecanismos de recepción de información y reclamaciones.
  • Investigar quién más está implementando programas en la misma área y determinar qué servicios de riesgos y respuesta a la SEAH existen.
  • Cuando sea seguro hacerlo, compartir con otras personas información pertinente sobre las partes interesadas relacionada con los riesgos de SEAH identificados o las lecciones aprendidas durante la ejecución.

 

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4. PREVENCIÓN: evaluar el riesgo y adoptar medidas para evitar la SEAH en todas las actividades.

  1. Incorporar medidas de PSEAH (evaluación del riesgo de SEAH, gestión, notificación y medidas de detección) en el diseño y la ejecución de misiones, oficinas, proyectos y otras actividades.
  2. Valorar los riesgos de SEAH mediante un entendimiento del contexto local y de las vulnerabilidades y necesidades específicas de los grupos afectados. Utilizar métodos participativos para que las víctimas supervivientes, las comunidades afectadas y otras personas que entran en contacto con los programas tengan voz a la hora de expresar los riesgos de SEAH a los que se enfrentan y de diseñar las estrategias de prevención y mitigación del riesgo.
  3. Entender y apoyar los esfuerzos más amplios para abordar la desigualdad de género y otros desequilibrios de poder que hacen que la SEAH se produzca en un contexto específico.
  4. Utilizar programas de investigación y procesos de selección para evitar la contratación de perpetradores de la SEAH.
 

Esto significa que:

Todas las personas deberían:

  • Evaluar y entender el riesgo de SEAH en su área de responsabilidad y ayudar a asegurar que se cuente con mitigaciones adecuadas.
  • Proporcionar información oportuna y precisa sobre su identidad, sus antecedentes laborales y su conducta anterior en el trabajo durante los procesos de selección e investigación.
  • Los gerentes y supervisores deberían asegurarse de que todos los nuevos empleados o socios que prestan servicios en su área de trabajo reciban una copia de los principios de PSEAH y del código de conducta, asistan a la formación obligatoria, se tomen en serio el riesgo de SEAH y sepan cómo expresar sus inquietudes y transmitir los riesgos a instancias superiores.

A nivel internacional: los líderes internacionales, como los jefes de Gobierno, los organismos donantes, las agencias multilaterales, las ONGI, las fundaciones y otros líderes involucrados en la implementación de las labores de HDP deberían hacer lo siguiente:

  • Utilizar las iniciativas internacionales para las evaluaciones del riesgo y colaborar en las evaluaciones de riesgo y de diligencia debida siempre que sea posible.

    Ejemplos
    • La ONU y los donantes pueden utilizar el Índice de la Visión General sobre los Riesgos de SEA para entender el riesgo de SEA, priorizar los temas y los países que son motivo de preocupación y hacer un uso de los recursos lo más estratégico posible.
    • Las instituciones multilaterales y los Gobiernos donantes pueden respaldar la evaluación conjunta del desempeño de ciertas instituciones multilaterales con respecto a los estándares de PSEAH de la Red de Evaluación del Desempeño de las Organizaciones Multilaterales (MOPAN, por sus siglas en inglés). Las organizaciones donantes pueden utilizar estas evaluaciones y colaborar periódicamente con la MOPAN para revisar y reforzar aun más su enfoque.
    • Las ONG pueden trabajar para alinearse con los Estándares humanitarios básicos y el Índice de PSEAH y procurar una verificación independiente de esto, por ejemplo, a través de la Iniciativa de Aseguramiento de la Calidad Humanitaria (HQAI, por sus siglas en inglés). Los donantes pueden apoyar a las HQAI y aprovechar esas valoraciones en sus propias evaluaciones de diligencia debida con el fin de mejorar su propia productividad y la de sus socios.
  • Dar prioridad a los recursos para la prevención de la SEAH, y asegurarse de que sean proporcionales al riesgo evaluado, teniendo en cuenta que es muy probable que las medidas para prevenir la SEAH sean más eficientes y aporten una mejor relación calidad-precio que el coste de responder a los incidentes.
  • Evitar que se contrate de manera inadvertida a perpetradores de la SEAH mediante el uso de sistemas como Clear Check, el Misconduct Disclosure Scheme (programa de divulgación de conductas indebidas), el Proyecto Soteria y el Disclosure and Barring Service (servicio de divulgación y restricción) para contribuir a generar y compartir información sobre los empleados que cometen actos de SEAH con otras organizaciones pertinentes.
  • La ONU, en colaboración con los Estados miembros, actúa de una manera proactiva a la hora de investigar a todo el personal que participa en operaciones de paz de la ONU, con el objetivo de garantizar que en su anterior historial no conste ninguna conducta indebida, incluida la SEAH. Los países que aportan contingentes militares y policiales deben certificar que las personas que han sido desplegadas no hayan cometido violaciones de la ley de derechos humanos o de las leyes humanitarias internacionales (o que no exista ninguna alegación de haberlas cometido), o que no hayan sido repatriadas desde una operación de la ONU por motivos disciplinarios. Deberán proporcionar una lista completa de las tropas al Servicio de Conducta y Disciplina de la ONU para que pueda llevarse a cabo una investigación.

A nivel nacional: en un contexto de país, los Gobiernos y las organizaciones deberían hacer lo siguiente:

  • Entender el contexto local, los factores que afectan al riesgo de SEAH en un país, región, ubicación o sector específico, así como las vulnerabilidades y necesidades particulares de distintos grupos y crear respuestas adaptadas adecuadas.
  • Promover la gestión del riesgo llevando a cabo evaluaciones de riesgo regulares, en consulta con las partes interesadas clave, desarrollar un plan de mitigación del riesgo y dotarlo de recursos y controlar la implementación del plan de mitigación.
  • Siempre que sea posible, financiar o dar apoyo a los proyectos para aumentar la igualdad de género y abordar los desequilibrios de poder entre los distintos géneros y otros grupos de personas que hacen que la SEAH ocurra con mayor facilidad.
  • Utilizar los sistemas y las comprobaciones de antecedentes nacionales para investigar a empleados actuales y potenciales en relación con actos de SEAH en el pasado, haciendo uso a la vez de las herramientas internacionales.
  • Aumentar el número de mujeres con los requisitos y la experiencia necesarios en cargos clave como, por ejemplo, altos dirigentes y personal de mantenimiento de la paz.
  • Los países que aportan contingentes militares o policiales para el mantenimiento de la paz deberían hacer lo siguiente:
    • Ofrecer formación obligatoria a todo el personal, tanto uniformado como civil, sobre la PSEAH antes del despliegue (el Centro de recursos para el mantenimiento de la paz de la ONU cuenta con materiales de formación).
    • Exigir al personal de las bases de campo de la ONU que lleve encima la tarjeta «no hay excusa» donde se reiteran las reglas y cómo denunciar las alegaciones de SEA.
    • Intentar desplegar a comandantes, incluidos mujeres, que tengan experiencia en el mantenimiento de la paz y enviar unidades consolidades a las operaciones de mantenimiento de la paz, puesto que habitualmente están mejor gestionadas y son más disciplinadas.
    • Asignar específicamente a los gerentes civiles y comandantes militares la tarea de desarrollar y/o implementar políticas de PSEAH y evaluar su desempeño en ese ámbito.
    • Recompensar a aquellos que lo hagan y retirar a quienes no lo hagan de funciones de gestión y mando.
    • Prestar una especial atención a la supervisión de las unidades de compañía y unidades nacionales de menor tamaño desplegadas en áreas de misión remotas.
    • Mejorar las condiciones de vida de las tropas, por ejemplo, proporcionándoles instalaciones de recreo y facilitando el contacto con familiares y amigos mediante servicios de Internet gratuitos, ofreciéndoles periodos regulares de descanso y relajación, etc.

Las organizaciones (donantes, instituciones multilaterales, ONG, el sector privado) deberían hacer lo siguiente:

  • Establecer puntos de referencia designados o defensores de la PSEAH que lleven a cabo una formación profesional mejorada y que puedan proporcionar orientación sobre las medidas de prevención y gestión del riesgo de la SEAH. La PSEAH continúa siendo responsabilidad de todos. Los puntos de referencia proporcionan apoyo.
  • Incluir expectativas sobre la conducta y los requisitos relativos a la PSEAH en los anuncios de trabajo pertinentes e incluir preguntas de detección en las entrevistas relacionadas con la PSEAH para cargos relevantes, por ejemplo, cuando el personal trabaje con niños o en programas con riesgos elevados de SEAH.
  • Solicitar referencias y llevar a cabo investigaciones (por ejemplo, comprobar los antecedentes penales durante los procesos de selección para evitar la contratación o recontratación de perpetradores de manera inadvertida). Incluir medidas de control relacionadas con el matrimonio infantil.
  • Utilizar los periodos de prueba del personal nuevo para ayudar a identificar riesgos que quizá no hayan surgido durante el periodo de contratación y realizar un seguimiento del comportamiento una vez que hayan asumido su cargo a través de procesos de evaluación del desempeño. Valorar a los denunciantes como parte de estos procesos.
  • Destacar la SEAH como una categoría de riesgo específica en las herramientas de gestión del riesgo de la organización.

El personal de los proyectos o los programas debería:

  • Cerciorarse de que se tengan en cuenta los riesgos y las vulnerabilidades relativos a la SEAH y las necesidades de los distintos grupos en todas las fases, incluidos el diseño, la contratación, la ejecución, el control y el cierre, y valorar cómo el personal del proyecto en distintas funciones podría acabar implicado en actos de SEAH. Las evaluaciones del riesgo deberían estar lideradas por personal local que probablemente posee más conocimientos sobre el contexto (o, como mínimo, se debería incluir a estas personas).
  • Considerar la SEAH como una categoría de riesgo específica y garantizar que se revisen regularmente los riesgos de SEAH, además de discutirlos, responder a ellos y derivarlos a una instancia superior en caso necesario. Si se utilizan herramientas de tolerancia al riesgo, establecer una preferencia de salvaguardia contra la SEAH y revisarla de manera regular.
    • Cuando sea pertinente y factible, utilizar enfoques participativos que consideren a las comunidades afectadas como expertos en su propia mitigación del riesgo, y ofrecerles un papel en el diseño de estrategias de PSEAH relevantes en función del contexto. Consultar las herramientas y los recursos del proyecto Empowered Aid para obtener directrices sobre el uso de los enfoques participativos hacia la PSEAH.
  • Identificar a personas que se encuentran en un riesgo mayor de sufrir SEAH y qué medidas de prevención específicas son necesarias. Planificar y presupuestar adecuadamente esas medidas de prevención y controlar esos riesgos durante la implementación. Aprovechar la experiencia de las comunidades locales.
  • Evaluar las vulnerabilidades y necesidades de los grupos, incluidos mujeres, hombres, niños y adolescentes, de aquellas personas que se encuentran en ubicaciones de difícil acceso y de grupos en riesgo, como personas con discapacidades, ancianos, niños y jóvenes, personas aisladas socialmente, hogares encabezados por mujeres, minorías étnicas o lingüísticas y grupos estigmatizados (p. ej., grupos socialmente excluidos, personas con VIH y personas LGBTQI+). Los participantes en proyectos con una supervisión en gran medida remota también pueden correr un riesgo mayor.
  • Hacer uso de todas las herramientas y evidencias disponibles relacionadas con la prevención y respuesta a la SEAH en las áreas temáticas y/o geográficas relevantes para el trabajo.
  • Identificar cualquier consecuencia potencial o real imprevista relacionada con la SEAH que puedan ocasionar los programas, incluidos temas relativos a la seguridad, la dignidad, los derechos y la subsistencia, y actuar frente a ella.
  • Establecer asociaciones sólidas para abordar la PSEAH. Esto incluye aplicar una diligencia debida relacionada con la SEAH a todas las organizaciones de los socios que prestan servicios que refleje los estándares de salvaguardia y que garantice la detección y el control de la SEAH en las visitas de campo y las actividades de monitorización.
  • Ser realistas acerca del entorno y las restricciones operativos a las que pueden enfrentarse las personas y las comunidades y adoptar un enfoque de PSEAH centrado en el nivel de riesgo de SEAH. Hacer un seguimiento de la aplicación de las medidas de salvaguardia y ajustar el enfoque en caso necesario.

 

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5. RESPUESTA: fomentar la denuncia y la rendición de cuentas cuando ocurre un caso.

  1. Establecer, promover y poner a prueba mecanismos seguros y accesibles para la recepción de reclamaciones y la detección de inquietudes relacionadas con el personal y las operaciones. Favorecer su uso. Solicitar opiniones y comentarios, así como otras pruebas, para comprobar si las personas confían en los mecanismos y los utilizan.
  2. Desarrollar e implementar orientaciones para que el personal sepa cómo identificar la SEAH, y qué hacer en caso de que reciba una denuncia o tenga conocimiento de algún caso.
  3. Investigar y dar respuesta a los casos de una manera oportuna, justa, confidencial, segura y orientada al tratamiento de los traumas que esté centrada en la dignidad, las necesidades y los derechos de las víctimas supervivientes.
  4. Adoptar medidas disciplinarias oportunas y apropiadas en caso de que se produzca un caso de SEAH o de que se tomen represalias contra las personas que han planteado sus preocupaciones o han participado en las investigaciones.
  5. Cuando los casos encajen en la definición de un delito, derivarlos a la jurisdicción o el organismo pertinente encargado de la aplicación de la ley con el consentimiento de las víctimas supervivientes (o, cuando estas sean niños, de sus progenitores, cuidadores, tutores o personas de confianza) y siempre que sea seguro hacerlo.
 

Esto significa que:

Todas las personas deberían:

  • Deberían asegurarse de que pueden identificar la SEAH y de saber cómo denunciarla o cómo remitir los casos que les sean comunicados, teniendo en cuenta las necesidades de la víctima superviviente.
  • Deberían actuar inmediatamente cuando surjan sospechas y denuncias de SEAH. Deben notificarse preocupaciones o sospechas relativas a otros trabajadores, tanto si estos pertenecen a la propia organización como si no.
  • Deben respetar y proteger la confidencialidad, la dignidad y los derechos de todas las personas implicadas en una alegación. Esto incluye a víctimas supervivientes, demandantes, testigos y denunciantes. Nunca deberían producirse represalias contra las personas que expresan sus inquietudes.
  • Los líderes y gerentes deberían fomentar la denuncia y comunicar al personal que se tomarán en serio cualquier denuncia o inquietud relativa a la SEAH y que les darán un seguimiento adecuado y acorde a los procedimientos de su organización. Deberían dejar claro que no se tolerarán las represalias contra ninguna persona que exprese una preocupación.
  • Las víctimas supervivientes deberían esperar lo siguiente:
    • La existencia de mecanismos eficaces, inclusivos, accesibles y seguros de reclamación/denuncia.
    • Cuando alguien presente una reclamación, deberían respetarse sus derechos; por ejemplo, a que su reclamación se gestione de una manera confidencial con su consentimiento, a recibir información sobre el proceso de investigación, protección frente a represalias, así como asistencia y asesoramiento (p. ej., médico, psicológico, financiero y legal básicos).
    • La ONU ha publicado una declaración sobe los derechos de las víctimas supervivientes de SEA cometida por personal de la ONU o personal asociado.

A nivel internacional: los líderes internacionales, como los jefes de Gobierno, los organismos donantes, las agencias multilaterales, las ONGI, las fundaciones y otros líderes involucrados en la implementación de las labores de HDP deberían hacer lo siguiente:

Además de lo anterior, los países que aportan contingentes militares o policiales para el mantenimiento de la paz y la ONU deberían hacer lo siguiente:

  • Acatar las disposiciones de la Resolución 2272 del Consejo de Seguridad de la ONU, que trata sobre la responsabilidad de los países que aportan contingentes militares/policiales en la investigación de las alegaciones de SEA y sobre la rendición de cuentas de su personal.
  • Garantizar que todo el personal de mantenimiento de la paz respete los más elevados estándares de comportamiento y que se comporte de una manera profesional y disciplinada en todo momento.
  • Facilitar el marco legal aplicable a sus contingentes y/o agentes durante el despliegue en misiones de la ONU con el fin de mejorar la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión de casos relativos a conductas indebidas.

A nivel nacional: en un contexto de país, los Gobiernos/Estados nacionales, los parlamentos, los líderes locales y los responsables de todas las organizaciones deberían hacer lo siguiente:

  • Utilizar o, cuando sea necesario, desarrollar o contribuir al desarrollo de mecanismos de denuncia basados en contextos locales y culturales específicos, manteniendo a la vez las normas internacionales de derechos humanos. Los mecanismos deberían ser claros y simples, centrarse en las víctimas supervivientes y estar a disposición de todos los miembros de la comunidad. Utilizar métodos participativos para que las víctimas supervivientes y las comunidades afectadas tengan voz en el diseño de los mecanismos de denuncia y puedan opinar acerca de su eficacia.
    • Es importante garantizar que esos mecanismos estén accesibles e incluyan las discapacidades mediante la consulta a personas con discapacidades o a sus representantes.
    • Es posible que los niños necesiten mecanismos de denuncia especializados.
  • Integrar un enfoque centrado en las víctimas supervivientes y basado en los derechos en los esfuerzos de los Gobiernos y las organizaciones por consolidar las respuestas a la violencia de género y la SEAH a nivel de país, que incluya el fortalecimiento del Estado de derecho y el acceso a la justicia.
  • Entender la legislación nacional del lugar donde se está trabajando y las posibles implicaciones para la denuncia de los casos de SEAH ante las fuerzas policiales nacionales o internacionales.

Para los Gobiernos/Estados únicamente:

  • Intentar garantizar que todas las víctimas supervivientes de la SEAH reciban un apoyo adecuado, incluida asistencia médica, psicosocial, apoyo financiero y legal básicos (p. ej., a través de leyes que requieran la prestación de ese tipo de asistencia).
    • Proteger de represalias a las víctimas supervivientes, los denunciantes y las personas que expresan sus inquietudes, incluidos periodistas y cualquier testigo.
    • Contar con marcos legislativos que permitan la rendición de cuentas por parte de los perpetradores de la SEAH, incluidos enjuiciamientos penales que tengan lugar de una manera oportuna, justa, confidencial, segura, orientada al tratamiento de los traumas y centrada en las víctimas supervivientes. La prestación de servicios de asistencia y el respeto por los derechos humanos deberían ser aspectos fundamentales a lo largo de todo el proceso.
    • Registrar las actividades delictivas en un registro confidencial de delincuentes sexuales nacionales mantenido por las agencias encargadas de hacer cumplir la ley que los sectores de HDP y otros sectores (p. ej., el sector de la educación) puedan utilizar para investigar al personal que trabajará con personas vulnerables.
    • El Proyecto Soteria, gestionado por Interpol, puede ayudar a los Gobiernos a consolidar sus sistemas nacionales de PSEAH.

Para la ONU únicamente:

  • Las misiones de la ONU en contextos con un riesgo elevado de SEAH deberían identificar y financiar un cargo, a nivel de P-5 o superior, que asuma las funciones de defensor de los derechos de las víctimas.

Las organizaciones: los donantes, las instituciones multilaterales, las ONG y el sector privado deberían hacer lo siguiente:

Directrices

  • Desarrollar directrices claras para el personal y los socios implementadores sobre cuándo y cómo denunciar los casos de SEAH, qué hacer si reciben una denuncia o tienen conocimiento de algún caso, y cómo la organización investigará las alegaciones y responderá a ellas.
  • Contar con un proceso documentado de gestión de reclamaciones e investigaciones que establezca las obligaciones de denuncia preceptivas, que se comprometa a mantener informadas a todas las partes implicadas sobre las fechas probables de conclusión de las investigaciones y que incorpore un proceso de apelación abierto a todas las personas implicadas.

Mecanismos de denuncia/reclamación

  • Establecer y mantener uno o más mecanismos para la recepción de alegaciones de SEAH conectadas con el personal o las operaciones de su organización (p. ej., una dirección de correo electrónico, un formulario de denuncia en línea o un número de teléfono). Hacerlos independientes o, en la medida de lo posible, lograr que tengan un grado de independencia con respecto a la organización y la dirección. Asegurarse de que puedan recibir denuncias anónimas y de que sean accesibles para todos.
  • Ser proactivos a la hora de solicitar opiniones sobre el comportamiento del personal y los socios con el fin de garantizar que la carga de la denuncia no recaiga únicamente sobre las víctimas supervivientes. Por ejemplo:
    • Dejar claro que su organización agradece las opiniones o los comentarios de las personas, las comunidades o las partes interesadas afectadas, y hacer un seguimiento de los comentarios y opiniones recibidos.
    • Solicitar proactivamente comentarios y opiniones sobre el rendimiento del personal o de los socios directamente a las partes interesadas como parte de los procesos de evaluación del desempeño. 
  • Considerar la posibilidad de establecer o participar en mecanismos colaborativos interinstitucionales o comunitarios para las operaciones según sea pertinente (p. ej., mecanismos de respuesta a las denuncias o mecanismos interinstitucionales comunitarios). Consultar a las comunidades sobre estos mecanismos. Asegurarse de que los mecanismos puedan recibir denuncias anónimas y de que estén a disposición de todo el mundo.

Proteger a las personas que denuncian, incluidas las víctimas supervivientes

  • Proteger a todas las víctimas supervivientes de la SEAH, así como a los familiares y comunidades que han sufrido daños provocados por el personal de la organización o las personas vinculadas con sus programas o proyectos. Proporcionar un apoyo adecuado (incluida asistencia médica, psicosocial, apoyo financiero y legal básicos) y utilizar (o, en su caso, desarrollar) orientación y unas reglas básicas que guíen esas disposiciones.
  • Adoptar un enfoque centrado en las víctimas supervivientes, basado en los derechos y orientado al tratamiento de los traumas, donde sus experiencias, derechos y necesidades sean el centro de las denuncias e investigaciones. Fundamentar estos enfoques en los derechos humanos, el respeto, la confidencialidad, la seguridad y la no discriminación. Proporcionar una orientación clara sobre cómo la organización pondrá esto en práctica en las denuncias, los servicios de respuesta y las investigaciones. Algunos recursos útiles incluyen:
  • En casos que implican a niños, situar el interés del menor en primer lugar en todas las actividades, incluidas la investigación, la asistencia y el apoyo, bajo la supervisión de expertos formados y cooperando con las autoridades apropiadas junto con un adulto o tutor adecuado, que preferiblemente haya sido elegido por el niño y teniendo en cuenta las opiniones que este pueda expresar libremente. Derivar los casos a la agencia pertinente de aplicación de la ley con el consentimiento de ese adulto o tutor cuando la víctima superviviente sea un niño.
  • Garantizar una planificación continuada de la seguridad a lo largo del periodo de investigación y asegurarse de que cualquier medida adoptada en respuesta a las alegaciones no estigmatice ni someta a las víctimas supervivientes a un riesgo de sufrir más daños.
  • Ofrecer ayuda a las víctimas supervivientes con respecto a la asistencia jurídica independiente desde el inicio de los casos.
  • Dejar claro a las víctimas supervivientes y a los denunciantes que pueden denunciar casos de SEAH a las agencias encargadas del cumplimiento del orden si así lo desean.

Investigaciones

  • Investigar las alegaciones de una manera oportuna, justa, confidencial, segura y orientada al tratamiento de los traumas siguiendo un enfoque centrado en las víctimas/los supervivientes y basado en los derechos. Únicamente seguir adelante con las investigaciones sin el consentimiento de una víctima superviviente cuando no hacerlo suponga un riesgo inaceptable para otras personas.
  • Adoptar medidas para proteger a las partes afectadas por la investigación y el proceso de investigación tras una evaluación del riesgo.
  • Derivar los casos que no se enmarcan en el ámbito de la organización a otras organizaciones pertinentes sin demora.
  • Cuando proceda, utilizar los cursos de formación internacionales para consolidar las habilidades en las investigaciones.
    • El Programa de Formación para la Cualificación de Investigadores es un curso de formación creado por la CHS Alliance que está a disposición de las organizaciones, independientemente de dónde se encuentren a nivel global. Desarrolla las habilidades profesionales en las investigaciones de SEAH y establece un estándar profesional y una progresión de carrera para los investigadores.
  • Con el consentimiento fundamentado de la víctima superviviente cuando esta sea un adulto, proporcionar información sobre las alegaciones de SEAH a la agencia encargada del cumplimiento de la ley adecuada cuando existan pruebas que sugieran que ha tenido lugar un delito penal y cuando hacerlo no comporte riesgos importantes. Las entidades de la ONU deberían consultar a la Oficina de Asuntos Jurídicos (OLA, por sus siglas en inglés) antes de hacer esto.
  • Tener en cuenta los regímenes de prescripción (plazos temporales para presentar denuncias penales).
  • Contar con una política de compartición de la información que ofrezca orientación sobre la información relativa a la SEAH y garantizar que existan sistemas para proteger la información personal relacionada con las investigaciones.
  • Imponer sanciones (incluidos los despidos) cuando el personal haya cometido actos de SEAH o haya tomado represalias de cualquier tipo contra las víctimas supervivientes, los denunciantes o cualquier persona que haya participado en las investigaciones.

Para la ONU únicamente:

En las operaciones de mantenimiento de la paz:

De conformidad con la resolución 2272 del Consejo de Seguridad de la ONU:

  • Se repatriará a las unidades y a contingentes enteros cuando existan pruebas de SEA sistémica o generalizada o inacción en respuesta a las alegaciones.
  • Tener en cuenta si un Estado miembro ha tomado las medidas apropiadas para investigar, rendir cuentas y mantener informado al Secretario General de las Naciones Unidas sobre el progreso de sus investigaciones a la hora de determinar si ese Estado Miembro debe participar o no en otras operaciones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas actuales o futuras.
  • Todos los países que aportan contingentes deben tomar las medidas necesarias para llevar a cabo investigaciones sobre alegaciones de explotación y abuso sexuales por parte de su personal, desplegar a funcionarios nacionales de investigación en sus contingentes para respaldar esos esfuerzos, concluir dichas investigaciones lo más rápidamente posible y hacer que los miembros del personal que hayan cometido actos de SEA rindan cuentas, además de informar pormenorizadamente y de una manera oportuna a las Naciones Unidas sobre las actuaciones emprendidas.
  • Los países que aportan contingentes deberían participar en todos los casos que conciernan a sus tropas a través de un experto en legislación militar y, más específicamente, de la fiscalía militar, que recabará pruebas para su posterior uso en tribunales militares o procedimientos jurídicos nacionales en sus respectivos países, según proceda.
  • La oficina del Secretario General de las Naciones Unidas debería encomiar a los comandantes de contingentes que cooperan con las investigaciones de la ONU sobre alegaciones contra los miembros de sus contingentes, enviando una carta a su Jefe de Estado o Gobierno.
  • El personal de la ONU debería notificar al Director Ejecutivo del Secretario General de las Naciones Unidas cuando el personal de un Estado miembro (p. ej., los comandantes de contingentes) no colaboren en las investigaciones. Los comandantes de contingentes que no cooperen con las investigaciones deberían ser sancionados y repatriados. La ONU también debería recuperar del país que aporta contingentes militares todos los pagos relacionados con ese comandante y abonarlos al fondo fiduciario para las víctimas.
  • Debería despedirse a los miembros del personal, la policía civil o los observadores militares que hayan cometido actos de SEA. Asimismo, estos deberían pagar una multa y el dinero obtenido debería destinarse al fondo fiduciario de las víctimas. Además, la ONU debería recuperar todos los pagos efectuados al país que aporta contingentes militares que estén relacionados con ese miembro del personal.
  • Los países que aportan contingentes militares deberían permitir la transmisión en vivo y el acceso de las víctimas a los procedimientos de los tribunales militares que deban llevarse a cabo en territorio nacional.

 

Los líderes de proyectos o programas deberían:

  • Cerciorarse de que haya mecanismos seguros y accesibles a disposición de todas las personas que entren en contacto con el programa para denunciar casos o inquietudes relacionadas con la SEAH.
  • Denunciar alegaciones de SEAH que tengan lugar durante la ejecución del proyecto a través de los canales adecuados.
  • Dejar claro a todos los socios que participan en la cadena de ejecución (incluidos el personal, los voluntarios y los contratistas) que también se espera que ellos denuncien casos o inquietudes relacionadas con la SEAH.
  • Garantizar que haya información disponible sobre cómo proporcionar servicios de asistencia de calidad a las víctimas supervivientes si el personal implicado en sus actividades comete actos de SEAH, incluidas la gestión y la investigación de los casos. Esto podría incluir localizar servicios de ayuda para las víctimas supervivientes y gestionar los riesgos que cualquier laguna en la prestación de esos servicios pueda suponer para las víctimas supervivientes.
  • Considerar activamente cómo su trabajo podría interactuar con los mecanismos de coordinación actuales para mejorar y fortalecer los servicios locales, por ejemplo, los proveedores de servicios para la violencia de género y la protección de menores a quienes podría tener que acudir para ofrecer apoyo a las víctimas supervivientes cuando se produzcan casos de SEAH. Incluir financiación para esto como parte de los gastos del programa.
  • Asegurarse de que todo el personal que pueda entrar en contacto con las comunidades afectadas reciba formación sobre cómo responder cuando una persona divulga una alegación.
  • Recordar que es probable que muchos casos no se denuncien, por lo que el hecho de que haya un escaso número de casos no significa necesariamente que sea un indicador de la inexistencia de casos de SEAH.

 

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6. CONTROL: utilizar los datos para hacer un seguimiento del progreso, aprender y mejorar.

  1. Aprender de la experiencia, lo cual incluye identificar las cosas que han salido mal.
  2. Compartir aprendizajes y prácticas relativos a la PSEAH para fortalecer y alinear los enfoques.
  3. Recopilar y utilizar los datos (por ejemplo, sobre el número de casos de SEAH y los resultados, además de comentarios, encuestas) para evaluar y realizar un seguimiento del impacto de los enfoques relativos a la PSEAH.
  4. Publicar y compartir datos relativos a la SEAH de una manera que proteja la confidencialidad, para poder construir una base empírica global sobre la PSEAH y demostrar transparencia y rendición de cuentas.
 

Esto significa que:

Todas las personas deberían:

  • Considerar si los enfoques de PSEAH en sus áreas de trabajo se están implementando de una manera eficaz, y transmitir sus comentarios en caso de que exista algún área de mejora.
  • Estar dispuestas a compartir sus observaciones y su experiencia acerca de la eficacia de la PSEAH vinculada su trabajo.
  • Los altos dirigentes de todas las organizaciones deberían garantizar que la rendición de cuentas y las denuncias de SEAH se incluyan en los mandatos de la junta o de las estructuras de gobierno de la organización, además de considerar el progreso relativo a la implementación de las políticas de PSEAH al menos una vez por trimestre. Las organizaciones de mayor envergadura deberían informar a las juntas sobre la PSEAH una vez al año como mínimo. El diálogo regular de la dirección puede facilitar el aprendizaje a través de la discusión de tendencias y el análisis del progreso organizativo.

A nivel internacional: los líderes internacionales, como los jefes de Gobierno, los organismos donantes, las agencias multilaterales, las ONGI, las fundaciones y otros líderes involucrados en la implementación de las labores de HDP deberían hacer lo siguiente:

Algunos ejemplos incluyen:

A nivel nacional: en un contexto de país, los Gobiernos/Estados nacionales, los parlamentos, los líderes locales y los responsables de todas las organizaciones deberían hacer lo siguiente:

  • Compartir información adecuada, aprendizaje y prácticas eficaces de una manera segura y prudente con los socios implementadores y otras organizaciones pertinentes que trabajan en los mismos países que podrían ayudarles a mejorar su propio trabajo de PSEAH.
  • Controlar el progreso a través de planes de actuación del país implementador y realizar mejoras donde sea necesario.
  • Los coordinadores de PSEA y las redes de PSEA relevantes deberían apoyar al panel global de PSEA del IASC para contribuir al conocimiento y a un seguimiento de los resultados a nivel de país.

Las organizaciones: los donantes, las instituciones multilaterales, las ONG y el sector privado deberían hacer lo siguiente:

  • Evaluar regularmente el progreso de las estrategias y los planes de actuación de PSEAH y adoptar medidas para gestionar los riesgos y fortalecer los enfoques. Animar al personal a que aporte comentarios e ideas sobre cómo mejorar los enfoques hacia la PSEAH.

Ejemplo

  • Las juntas o los gerentes sénior deberían discutir los enfoques, las políticas, la exposición al riesgo y el número de casos de SEAH y su gestión al menos una vez al año para garantizar una supervisión eficaz y que las reclamaciones y los casos potenciales de SEAH se tomen en serio y se actúe al respecto.
  • Controlar y supervisar los datos de las investigaciones para realizar un seguimiento de la calidad de las investigaciones y los procedimientos disciplinarios posteriores.

Ejemplo

  • Desarrollar un proceso para recibir comentarios y opiniones firmes sobre el proceso de investigación: controlar la proporción de alegaciones que se corroboran, los calendarios para finalizar las actuaciones administrativas y los tipos de actuaciones administrativas/disciplinarias vinculadas a los distintos tipos de alegaciones.
  • Regularmente, y al menos anualmente, publicar información agregada sobre los casos de SEAH y cómo se ha respondido a ellos, con el fin de fortalecer la transparencia y la rendición de cuentas, por ejemplo, en los informes anuales.
  • Fomentar y participar en la compartición de conocimientos entre las instituciones, compartir prácticas eficaces, con el propósito de alinear las metodologías y consolidar la colaboración en las operaciones.

Para la ONU únicamente:

  • Los altos dirigentes deberían emitir cartas de gestión a sus órganos de gobierno anualmente, donde certifiquen que todas las denuncias de SEA que han llegado a su conocimiento han sido denunciadas y que se han tomado las medidas apropiadas.

Los líderes de proyectos o programas deberían:

  • Cerciorarse de que la supervisión del proyecto tenga en cuenta los riesgos de SEAH y permita expresar las inquietudes relativas a la SEAH a través de una variedad de herramientas, entre las que podrían incluirse entrevistas, encuestas, grupos de enfoque y la supervisión independiente de terceros.
  • Incorporar indicadores relacionados con la SEAH a los documentos de supervisión de los programas, como los marcos lógicos o las revisiones.
  • Estudiar cómo se pueden recabar y compartir los datos y el aprendizaje de los casos de SEAH de una manera segura para fundamentar a otras actividades y así reducir el riesgo de SEAH.
  • Evitar depender demasiado del número de casos de SEAH como un indicador de cómo un socio está gestionando la PSEAH en un programa/proyecto específico. El hecho de que no existan denuncias de SEAH o de que haya muy pocos casos puede ser en sí mismo un motivo de preocupación, puesto que puede indicar que existe un entorno donde no resulta seguro denunciar ciertas inquietudes.
  • Actuar con celeridad y de una manera no defensiva cuando las cosas salgan mal (algo que sucederá en algún momento) y considerar el uso de los cuatro pasos: identificar, transmitir a una instancia superior, solucionar y aprender.
  • Fomentar el aprendizaje a partir de las cosas que han salido mal, que es tan importante como aprender de las cosas que se hacen bien.

 

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Información y recursos adicionales

Compromisos y recursos de las Naciones Unidas

La página web general de la ONU sobre la misión de Combatir la Explotación y los Abusos Sexuales incluye una gran cantidad de información y recursos sobre cómo la ONU aborda la SEA a lo largo de sus operaciones. Más específicamente, información sobre:

El Comité Permanente entre Organismos (IASC, por sus siglas en inglés) es el foro de coordinación humanitaria de mayor nivel dentro de la ONU y elabora normas y orientaciones clave sobre la prevención de la explotación y los abusos sexuales en las operaciones humanitarias (que también sigue el resto del sistema de la ONU), incluidos:  

Estándares y orientación para las operaciones de mantenimiento de la paz:

Información sobre cómo la ONU aborda el acoso sexual:

Apoyo para las víctimas supervivientes

Compromisos y orientación para las Instituciones Financieras Internacionales (IFI, por sus siglas en inglés)

Directrices para organizaciones no gubernamentales (ONG), contratistas y otras personas

Información para donantes

Herramientas de investigación para evitar la contratación/recontratación de perpetradores

  • Plataforma ClearCheck de la ONU. Se trata de una plataforma altamente segura de una base de datos en línea. Contiene información sobre personas que han cometido actos de SEAH para compartirla con entidades de la ONU con el fin de evitar que puedan ser recontratadas en la ONU.
  • Programa de divulgación de conductas indebidas. Este programa facilita la compartición de datos sobre conductas indebidas entre empleadores. Sirve como complemento a las comprobaciones policiales mediante la identificación de aquellos perpetradores contra los cuales se han iniciado procedimientos disciplinarios o que están implicados en investigaciones, pero que es posible que no hayan cometido delitos.
  • Proyecto Soteria. Este proyecto gestionado por Interpol contribuye a prevenir y detectar casos de SEAH. Las instituciones pueden utilizar las capacidades policiales globales de la Interpol aprovechando las notificaciones y las bases de datos de esta organización.

Herramientas de datos y denuncia

  • Mecanismo de denuncia público de la ONU. Esta iniciativa comparte los datos de todo el sistema de la ONU sobre alegaciones de SEA para fomentar la transparencia y la rendición de cuentas.
  • Marco armonizado para la recopilación y notificación de datos de SEAH de la CHS. Se trata de una iniciativa internacional que permite a las organizaciones recopilar y notificar datos de una manera armonizada y sistemática, utilizando los mismos conjuntos de datos de SEAH de primera línea para promover la transparencia y la rendición de cuentas, a través de un mejor entendimiento del tema gracias a un análisis sólido de las tendencias. El proyecto piloto se centra en las ONG y el sector privado, pero la ONU y los Estados miembros también están implicados y podría tener una aplicabilidad más amplia.
  • Índice de la visión general sobre el riesgo de explotación y abuso sexuales (SEARO). Es un recurso que ayuda a identificar contextos de alto riesgo de SEA y a respaldar la toma de decisiones, lo cual incluye dónde priorizar los recursos. Es un índice compuesto que reúne indicadores sobre una serie de factores distintos que pueden influir en el riesgo de SEA.

 

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Una nota sobre los términos, las definiciones y las abreviaciones

Algunos términos y definiciones utilizados habitualmente incluyen:

Trabajo humanitario, de desarrollo y mantenimiento de la paz: el trabajo humanitario ofrece asistencia a las personas en situaciones de emergencia (p. ej., que puedan surgir de conflictos o desastres naturales). El trabajo de desarrollo tiene el objetivo de mejorar el bienestar de los países con bajos ingresos. El trabajo de mantenimiento de la paz busca proteger a la población civil y facilitar apoyo político y de mantenimiento de la paz para ayudar a los países a facilitar la transición del conflicto a la paz.

«HDP nexus» es un término que se utiliza para capturar las interrelaciones entre las actuaciones humanitarias, de desarrollo y paz, y los intentos de esos sectores de trabajar juntos de una manera más eficaz.

El Enfoque Común establece actuaciones clave a lo largo de cinco niveles, que abarcan desde la perspectiva global hasta el nivel individual. 

  • Individual: actuaciones para todas las personas implicadas en la prestación de ayuda o apoyo para el mantenimiento de la paz.
  • Internacional: actuaciones pertinentes para la arquitectura internacional general que apuntalan y coordinan los esfuerzos de protección frente a la SEAH en los sectores de HDP. Existen distintas maneras en las que el sistema de la ONU, otras instituciones multilaterales, los Gobiernos nacionales, la sociedad civil y el sector privado se reúnen para mantener discusiones y trabajar juntos en materia de PSEAH, así como programas y recursos a su disposición.  
  • Nacional: actuaciones de PSEAH previstas dentro de los países. Esto incluye las expectativas de los Gobiernos nacionales en sus propios países, de los países que aportan contingentes militares y los países que reciben refugiados. También abarcan cómo los Gobiernos y las organizaciones deberían actuar en países distintos al suyo donde se llevan a cabo labores de HDP (p. ej., donantes/organismos de ayuda). 
  • Organización: actuaciones que orientan a la amplia variedad de organizaciones que pueden realizar labores o trabajar en entornos de HDP, para mejorar la coherencia en el enfoque de los distintos tipos de organizaciones. Muchas actuaciones son aplicables a todas las organizaciones. Pero otras pueden depender de factores como el tamaño de la organización y el tipo de actividades que llevan a cabo. Las actuaciones particulares de organizaciones específicas aparecen destacadas. Los distintos tipos de organizaciones incluyen:  
    • departamentos gubernamentales u organismos de ayuda;  
    • instituciones multilaterales como las agencias de la ONU, fondos o programas, instituciones financieras multilaterales y bancos de desarrollo, así como fondos de temas específicos (p. ej., salud); 
    • organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales; 
    • otras organizaciones de la sociedad civil/de base/comunitarias; 
    • organizaciones del sector privado; y 
    • organizaciones de investigación. 
  • Programa/proyecto: actuaciones de PSEAH necesarias para diseñar e implementar cualquier programa, proyecto o iniciativa en entornos de HDP. Estas actuaciones se aplicarán de manera proporcional en función de la escala y la complejidad del programa y el nivel de riesgo que implique para la salvaguardia.  

«SEAH» es un término que se utiliza para hacer referencia a la explotación, el abuso y el acoso sexuales. Pese a que la explotación, el abuso y el acoso sexuales pueden ocurrir en cualquier ámbito de la sociedad, cuando se usa como término genérico en el Enfoque Común, hace referencia a los casos de SEAH cometidos por personas que trabajan con o en organizaciones o entornos humanitarios y de desarrollo y en las misiones de paz. Algunas organizaciones hacen referencia a la explotación y el abuso sexuales como un comportamiento que ocurre entre el personal de HDP y las comunidades locales, y al acoso sexual como un comportamiento que ocurre entre un trabajador humanitario y otro; no obstante, otras personas consideran la explotación, el abuso y el acoso sexuales como algo que podría ocurrir entre trabajadores humanitarios, y también entre los trabajadores humanitarios y las comunidades locales. Con el término «SEAH» nos referimos a todas las actuaciones para abordar cualquier comportamiento sexual dañino y no deseado.

Los términos individuales que se engloban en la SEAH se definen de la manera siguiente:

  • Explotación sexual: todo abuso o intento de abuso de una situación de vulnerabilidad, de una relación de poder desigual o de una relación de confianza con fines sexuales, incluidos, entre otros, la obtención de beneficios económicos, sociales o políticos mediante la explotación sexual de otra persona. 
  • Abuso sexual: cualquier intento o amenaza de agresión física de carácter sexual, cometido mediante el empleo de la fuerza o la coerción o en situación de desigualdad.​
  • Acoso sexual: engloba una serie continuada de comportamientos y prácticas inaceptables y no deseados de carácter sexual que pueden incluir (sin limitación) sugerencias o exigencias sexuales, solicitudes de favores sexuales y comportamientos o gestos sexuales, verbales o físicos que puedan percibirse de una manera razonable como ofensivos o humillantes.

«Conducta sexual inapropiada» es un término general que incluye el acoso, la explotación y el abuso sexuales, así como otras formas de comportamiento inadecuado de carácter sexual. En este documento se utilizará el término «explotación, abuso y acoso sexuales» (SEAH), en lugar de «conducta sexual inapropiada», para dejar claro que el comportamiento al que se hace referencia es grave y, en ocasiones, de carácter delictivo.

Protección contra la explotación, el abuso y el acoso sexuales (PSEAH): esfuerzos para prevenir y responder adecuadamente a la explotación, el abuso y el acoso sexuales.

Víctima superviviente: hace referencia a una persona que ha experimentado daños como resultado de la SEAH. Algunas organizaciones y personas prefieren llamarlas «víctimas», para reconocer el daño que han sufrido, mientras que otras prefieren usar el término «supervivientes», para usar un término que tenga connotaciones empoderadoras (aunque debe recordarse que, desafortunadamente, algunas víctimas no sobreviven). Utilizaremos ambos términos en paralelo teniendo en cuenta su uso generalizado en los sectores humanitario, de desarrollo y mantenimiento de la paz.

Enfoque centrado en las víctimas supervivientes: un enfoque en el cual los derechos, la seguridad y el bienestar de las víctimas supervivientes continúan siendo una prioridad en todos los asuntos y procedimientos.

Demandante/persona que comunica incidentes o denunciante: un trabajador humanitario u otra persona que realiza alegaciones de SEAH.

 

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Acrónimos

CAD: Comité de Ayuda al Desarrollo

VBG: Violencia basada en el género

HQAI: Iniciativa de aseguramiento de la calidad humanitaria

IASC: Comité Permanente entre Organismos

IFI: Institución Financiera Internacional

ONGI: Organizaciones No Gubernamentales Internacionales

MFI: Institución Financiera Multilateral

MdA: Memorandos de Acuerdo

ONG: Organización No Gubernamental

PSEAH: Protección contra la explotación, el abuso y el acoso sexuales

ODS: Objetivos de desarrollo sostenible

SEA: Explotación y abuso sexuales

SEAH: Explotación, abuso y acoso sexuales